• Tienda
  • Cultura Fnac
Eventos

Albert Corbí, Nuevo Talento Fnac de Fotografía 2005

Culturafnac
Por Culturafnac
El 01/01/2009
221
Albert Corbí, Nuevo Talento Fnac de Fotografía 2005

'Red Night' es un reportaje sobre una sala de entrenamiento de boxeo amateur. En cierta medida, no pretende una descripción minuciosa, más bien una lectura metafórica de lo que allí ocurre.

Las paredes abigarradas de imáges y lemas son una noche dentro de la noche. Y la sala de boxeo se convierte en un refugio, una calma en la confusión, un final del ruido, donde los deseos y los espejismos son más claros. Allí se aprenden las leyes más elementales, se viven los límites y se desaparce de un mundo abigarrado y cada vez más confuso. Hay un respeto enorme, los golpes son sagrados y nadie subestima a nadie. Hay un reloj que marca el tiempo del round. Hay un televisor que emite combates históricos. Hay los protectores bucales, una lata, alguien que acaba de entrar al gimnasio.

El boxeo es un juego estricto, sin concesiones. Implica un diálogo con la realidad, con el otro, con el rival, continuo. No se puede boxear a ciegas, porque en él no hay nada de virtual e ilusorio. Los puños del rival son reales e innegociables. La imaginación no sirve para huir: sólo sirve para cambiar la realidad. En un mundo donde a penas hay nada que parezca cierto o que nos atrevamos a decir cierto, el boxeo es una metáfora de lo contrario: es un acto físico. Esto es lo que, al empezar el proyecto no encontraba, y encontré a medida que hacía más fotos.

Unos jóvenes practican boxeo después del trabajo. Es una forma de olvidarlo todo. En un mundo incierto, donde es difícil encontrar nada en qué creer, donde es difícil encontrar un trabajo, en un mundo donde los sueños se derraman sobre la luz de los escaparates, algunos jovenes hombres y algunas jóvenes mujeres boxean.

Albert Corbí

 

albertcorbí01.jpg


SOBRE LA ELECCIÓN DE RED NIGHT

La obra ha sido seleccionada de entre los 200 originales que este año participaban en el concurso. Corbí se convierte también en el candidato español al Premio Fnac Europeo de Fotografía que se decidirá el 8 de julio de 2005 en los Encuentros Fotográficos Internacionales de Arlés.

Un jurado compuesto por Laura Serani, directora de las Galleries Photo Fnac, Carlos Luján, Nuevo Talento Fnac de Fotografía 2004, Carlos Pérez, responsable de programación del MuVIM y Miguel González, delegado de la Agencia Magnum en España, ha sido el encargado de elegir la obra ganadora, que será exhibida en las distintas Galerías Fotográficas de la Fnac en España a partir de junio.

El jurado ha destacado el tratamiento innovador de un tema tan clásico para la fotografía como es el boxeo, apreciando especialmente el uso del color y la fuerza, el "punch", de cada una de las 40 imágenes que componen el trabajo.

En palabras del propio autor, "Red Night es un reportaje sobre una sala de entrenamiento de boxeo amateur. En cierta medida, no pretende ser una descripción minuciosa sino una lectura metafórica de lo que allí ocurre. Un lugar donde aprender las leyes más elementales, vivir los límites y desaparecer de un mundo cada vez más confuso".

Esta cuarta edición del concurso Nuevo Talento Fnac de Fotografía ha sido convocada por la Fnac a través de sus diez tiendas en las siete ciudades donde está presente: Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Oviedo, Alicante y Marbella. Los 200 trabajos presentados suponen la cifra de participación más alta de sus ediciones, lo que confirma el creciente prestigio de este premio fotográfico.

albertcorbí02.jpg


ENTREVISTA

Antes de empezar esta serie... ¿cómo veías este deporte? ¿Eras aficionado al boxeo?
Ni mucho menos. El interés por el boxeo, en un principio, fue estrictamente plástico, y aunque lo primero que me venía a la cabeza no era del todo positivo, tampoco lo vivía desde un activismo en contra.

Para mí el boxeo era más bien las películas Marcado por el Odio de Paul Newman, los Rockis (I, II, III, etc, etc), que en cierta medida eran una voz de fondo durante mi adolescencia. Y por supuesto he tenido que cambiar mi opinión.

La realidad tiende a conmoverte, tiende a golpear cualquier modelo, cualquier sistema de palabras o valores que hayas podido inventar sobre un tema. La realidad siempre te obliga a cambiar de opinión, siempre es revolucionaria. En cierta medida, todo lo que no se piensa, todo lo que no está excesivamente mediatizado por el lenguaje es poderoso. Y el boxeo es poderoso. Bien practicado, siendo boxeo, implica un grado de nobleza, un grado de silencio frente a lo que nos rodea, un nivel de autenticidad totales. El resto, lo que lo envuelve en las Vegas, está vacío. Pero que todo eso esté vacío no quiere decir que en esencia no sea un acto casi religioso.

¿De dónde surgió el germen de este proyecto? ¿Venías trabajando en él o nació cuando te enteraste de la oportunidad de Nuevo Talento?
Pensé que era una realidad autónoma, con su discurso, marcada por un ritual. Pensé evidentemente en las imágenes que ya se habían hecho y, como creo que debe ocurrir a cualquiera que inicia un reportaje fotográfico, lo vi ya todo entero, lo imaginé completo. Después el día a día te va poniendo en su sitio. Ya venía trabajando en Red Night, pero el premio Nuevo Talento fue una motivación extra para acabar el trabajo y trazarme una fecha límite.

Al comienzo muchos grandes fotógrafos trabajaban en un tema concreto porque aquello se convertiría en un libro... ¿era este premio u otro un acicate?
Yo creo que los grandes grandes fotógrafos (o quiero creerlo) trabajan un tema concreto (o sencillamente hacen fotos) como se duchan por la mañana, como comen, como respiran. El libro o un premio puede ser una meta, gasolina para el motor, incluso un empujón fundamental necesario, pero la droga dura, la adicción, es el contacto directo con la realidad.

Se trata de un placer estricto y de momentos de cierta amargura: es todo lo contrario a comerse una tarta de chocolate, es la sensación de comerse un trozo de pan con aceite y sal cuando se tiene hambre. Alix lo llama "trance", creo. Implica en cierto grado asumir un esfuerzo elemental hacia el otro. Este creo que es el motor esencial del fotógrafo, la gasolina, el espejismo que nos emboba, pero sin algún premio la soledad sería más difícil de resistir.

¿Fuiste con una idea clara de lo que querías hacer o las imágenes fueron marcando o desviando la pauta inicial?
Tenía algunas imágenes en la cabeza, pero cuando llegué al gimnasio y vi que no había luz y necesitaba usar flash, tuve que replantearlo. Entonces empecé a verlo entero, completo, sin fisuras. Pero las fotos que iba escaneando eran otra cosa. Creo que al final fueron las imágenes más que yo las que fueron completándose. Después, con la estructura ya montada, fui llenando huecos, o creí llenar huecos.

Más allá de capturar el sacrificio de esos boxeadores, el entorno en el que se forman... ¿era el color lo que más te interesaba?
Sí y no. En términos filosóficos el fotógrafo se dedica o cree dedicarse a encontrar algo de verdad en el mundo de las apariencias y mediante apariencias. Los gigantes fotografían el alma de las cosas pero a través de su apariencia. El fotógrafo está atrapado en una cárcel de colores, no puede usar palabras. Y la fotografía es la prueba misma de que lo aparente está lleno de verdad. Esto venía a propósito de que los colores estaban allí, y decidir unos u otros era hablar, era pensar, era realizar una lectura concreta de lo que era el sacrificio de los boxeadores y su entorno. Para un fotógrafo, un color es una forma de pensar. Los ojos no ven, piensan.

¿Cómo conseguiste ese efecto tan marcado de luces y sombras que crea la atmósfera de toda la serie?
En primer término está el flash, que puedes dirigir, que ilumina unas cosas y no otras. Si combinas el flash con la velocidad de obturación puedes dejar cosas absolutamente obscuras y otras perfectamente iluminadas. Después está el copiado en el Photoshop, que perfila lo que buscabas. Me interesaba este efecto en el mismo sentido en que me gustaba el gimnasio: en cuanto a que era otra cosa, en cuanto a que era una metáfora.

No me interesaba realizar un catálogo descriptivo de cómo es un gimnasio de boxeo. Me interesaba ver que aquel gimnasio era una caverna, que era una casa, que era la panza de la ballena, que era la cabeza de uno de aquellos chicos, que al final era mi cabeza y mis ojos y cómo el mundo se me presentaba así, extremado, sin opción, entre la sombra obscura, y la luz más saturada.

¿Hasta qué punto las nuevas tecnologías (captura, iluminación, tratamiento e impresión de la imagen) te han ayudado a conseguir el efecto que deseabas para Red Night?
Hasta el escaneo todo fue fotografía estrictamente tradicional: película de color (cámara tradicional de formato medio) y flash. Wegee ya lo hizo en Nueva York el siglo pasado (en blanco y negro) y tantos otros... Después de escanear empieza la revolución.

El marco digital lo que te da es la posibilidad de copiar viendo. Con la ampliadora se copia a oscuras, casi a ciegas. Para saber cómo saldrá la foto se testea. Copiar (es decir, definir tonos, contrastes, dominantes, niveles...) sobre el monitor, te permite llevar a Anselm Adams al máximo, incluso al extremo.

Si uno ve lo que se está produciéndo en fotografía en la actualidad (veladuras, filtros) se puede dar cuenta de cómo se ha dinamitado el concepto de copiado tradicional. Las posibilidades del Photoshop son tales que uno debe saber cuáles son sus límites. Hasta dónde no está dispuesto a llegar. Puedes definir tantas zonas de actuación y en tantos parámetros (contraste, saturación, dominates, filtros) que lo más importante es oler dónde uno quiere llegar y dónde no: lo cierto es que la esencia debe ser la misma, porque a fin de cuentas se trata de decir casi lo mismo pero de otra manera.

¿Cuánto tiempo estuviste visitando el gimnasio? ¿Cuántos carretes utilizaste aproximadamente?
Mi horario se limitaba a las tardes de los miércoles. Iba una vez a la semana, y estaba allí alrededor de tres horas. Estuve cuatro meses realizándolo, en consecuencia quince tardes, quince días. Y carretes, ni idea. Podía hacer de 9 a 18 fotos por carrete en función de cuál me compraba (120 o 220). Supongo que serían sobre cuarenta o un poco menos.

¿Cómo fue el trabajo con los retratados, el conocimiento del medio, de las personas? ¿Cómo reaccionaron?
Les propuse hacerles uno para ellos, como quisieran, a cambio de uno para mí. Pero cuando ya llevaba un tiempo no hacía falta. La relación era de absoluta confianza. Son unos tipos de primera. Es cierto que la primera reacción no fue fluida. Eran unos chicos callados, con unos brazos inmensos, fortísimos, que golpeaban unos sacos pesadísimos. Pero una vez vencida la timidez eran de una bondad casi perfecta. Me quedé conmocionado, es cierto.

albertcorbí03.jpg

Una vez ya dentro, inmerso en el mundo del boxeo, de aquel gimnasio...¿cómo era un día de trabajo?
Allí simpre era boxeo, ni de día ni de noche, era boxeo porque era luces de neón, paredes llenas de carteles, fotos, espejos en las paredes para ver los pasos y los errores técnicos, un reloj que marcaba el tiempo del round, que es el tiempo de cada ejercicio, que es el tiempo del latido de cada boxeador. Hay una tele donde ponen combates históricos. Se va pasando por fases en un círculo mágico, en un ritual, que son los ejercicios. La comba, el saco, los abdominales, frente al espejo practicando el movimiento de pies. El círculo es interminable en la panza de la ballena, en la noche-boxeo, en el día-boxeo.

¿Fue complicado el proceso de edición? ¿Por qué razones?
Fue un proceso de edición evolutivo. Fui eliminando a medida que escaneaba y no fue del todo fácil, porque uno quería explicar y no repetir, y el tema era una especie de pequeño cuadrilátero cerrado donde uno tenía que ir buscando espacios.

¿Qué te aporta el haber sido Nuevo Talento Fnac de Fotografía? ¿En qué crees que te puede ayudar?
Emocionalmente es un espaldarazo enorme. Pasas de la inexistencia a la existencia. Eres expuesto en las principales capitales del país y te sientes querido. En el marco profesional, otro tanto de lo mismo. La Fnac se puede converitr en el punto de contacto entre tu trabajo y alguien que pueda necesitarte.


Muchas disciplinas artísticas están interconectadas, la literatura y la música, el cine y la pintura… ¿Se nutre tu fotografía de otros campos?
Por supuesto. Y todo esto irá a más. Aunque parezca un tópico, los códigos clásicos, a base de avances técnicos e interferencias lingüísticas están dinamitados. La fotografía se nutre del cine en los modelos de narración (aunque tiene propios, muy especiales, que podrían ayudar o introducir nuevos elementos en el cine), la pintura la influye muchísimo. Tan sólo tienes que ver imágenes de Antoine d'Agata o Ackerman que parecen Bacon, y por supuesto de la literatura, que creo está intimísimamante ligada a la fotografía (a la fotografía enmarcada en el ensayo fotográfico o el reportaje). A fin de cuentas la literatura usa imágenes, imágenes literarias...

Por último… tu trabajo se inspira en el de algún fotógrafo que admiras? ¿Quién?
Seguro. No creo excesivamente en la originalidad. Más bien me interesa la autenticidad. De hecho cuando uno va a salir a hacer fotos o a realizar un reportaje, se plantea tomar una foto que ya ha visto, una foto de Carl de Keyzer o de Trent Parke o de Paolo Pellegrin. Siempre hay alguien detrás. Lo frustrante y maravilloso es que uno, con sus defectos, acaba saliendo. Me hubiese encantado hacer tantos reportajes que ya están hechos, tantas fotos de estos fotógrafos que te he dicho, y al final acaba un poco de uno, de sus obsesiones, de sus mentirijillas, acaban saliendo, y acaban con tu ilusión. Estamos condenados a ser originales, y la originalidad, aunque parezca lo contrario, no tiene tanto de especial. Lo difícil es parecerse a los buenos.

Ana Bolívar

Tu valoración : Je détesteJe n'aime pasCa vaJ'aimeJ'adore