Antonio Machado

Antonio Machado Ruiz (26 de julio de 1875-22 de febrero de 1939) fue un poeta español, perteneciente a la llamada generación del 98. Su obra, relativamente breve, es una de las cumbres de la literatura española de todos los tiempos. Era hermano del...
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Antonio Machado

Antonio Machado Ruiz (26 de julio de 1875-22 de febrero de 1939) fue un poeta español, perteneciente a la llamada generación del 98.

Su obra, relativamente breve, es una de las cumbres de la literatura española de todos los tiempos. Era hermano del también notable poeta y dramaturgo Manuel Machado.

Machado nació en una vivienda de alquiler situada en el sevillano Palacio de Dueñas. Fue el segundo de ocho hermanos. Su padre era un hombre culto, abogado, periodista y folclorista, mientras que abuelo paterno había llegado a ser rector de la Universidad de Sevilla.

Cuando tenía ocho años la familia se trasladó a Madrid. Tanto el padre como el abuelo de Machado eran partidarios de los métodos pedagógicos modernos, por lo que fue inscrito, junto a sus hermanos, en la famosa Institución Libre de Enseñanza. Entre sus maestros, estuvieron algunos de los de los grandes intelectuales de la época, como Giner de los Ríos, Manuel Bartolomé Cossío y Joaquín Costa.

Entretanto, su padre había contraído en Puerto Rico tuberculosis, adonde se había desplazado por motivos profesionales, y falleció con solo cuarenta y siete años en 1895. Dos años más tarde, murió el abuelo. Esto hizo que el resto de la familia padeciera una gran estrechez económica, hasta el punto de tener que empeñar los muebles y la biblioteca para poder subsistir.

Antonio y Manuel Machado, siendo apenas adolescentes, se hicieron habituales de los círculos bohemios y literarios de Madrid. Antonio entró como meritorio en la célebre compañía teatral de María Guerrero. En 1899, viajó a París, donde permaneció unos meses, trabajando en la editorial Garnier. Por aquel entonces, los Machado conocieron a muchos de los grandes escritores como Rubén Darío, Valle-Inclán, Pío Baroja, Juan Ramón Jiménez o, incluso, un perseguido Oscar Wilde .

En 1902, de regreso a Madrid publicó su primer libro, Soledades, luego ampliado bajo el título definitivo de Soledades, galerías y otros poemas. En 1906, ganó las oposiciones a profesor de francés de Segunda Enseñanza, siendo destinado a Soria.

Su estancia de cinco años en la diminuta ciudad castellana –por aquel entonces, apenas tenía siete mil habitantes- marcó para siempre su existencia. El contacto con las estepas castellanas, con sus paisajes, leyendas e historia, se reflejó en su siguiente obra, sin duda uno de los libros de poesía más famosos de la literatura española, Campos de Castilla. Y allí también se enamoró de una joven, Leonor Izquierdo, hija de la patrona de la pensión en la que se alojaba.

Se casaron en 1909. Al año siguiente, la Junta para la Ampliación de Estudios concedió al poeta una beca que permitió al matrimonio vivir durante un año en París. Allí se estrechó la amistad entre Machado y Rubén Darío, que residía en la capital francesa, y asistió a las clases del filósofo Henri Bergson, que se convirtió en una de sus guías intelectuales. Sin embargo, ese periodo de armonía y felicidad tuvo un final brusco.

Durante unos vacaciones en Bretaña, en 1911, se manifestaron en Leonor los primeros síntomas de tuberculosis, que actuó en ella de modo fulminante; en apenas dos semanas segó su vida. Presa de una honda depresión, Machado regresó a Madrid. Renunció a su plaza en Soria, incapaz de volver allí sin Leonor. Le asignaron una vacante en un instituto de Baeza, donde permaneció los siguientes siete años en una soledad casi absoluta.

En 1919, se mudó a Segovia, donde participó en la fundación de la Universidad Popular Segoviana, de la que fue uno de sus primeros profesores. Allí si tuvo un pequeño círculo de amistades como Blas Zambrano (padre de la filósofa María Zambrano) o el escultor Emiliano Barral.

En 1927, se le eligió como miembro de la Real Academia, aunque siempre rehusó participar en ninguna actividad de dicha institución. En una irónica carta a Unamuno comentó: “Es un honor al cual no aspiré nunca; casi me atreveré a decir que aspiré a no tenerlo nunca. Pero Dios da pañuelo a quien no tiene narices...”. En Segovia, también conoció a la Pilar de Valderrama, de una familia de la alta burguesía capital. Al parecer la iniciativa fue de ella, ya que era una admiradora de su obra. Mantuvieron una relación intermitente que duró nueve años. Machado le dedicó varios poemas en los que ella aparece bajo el nombre de ficticio de Guiomar, al tratarse de una mujer casada y madre de tres hijos.

Al proclamarse la II República en 1931, Machado, ardiente republicano, se encargó personalmente en izar la nueva bandera en el ayuntamiento de Segovia. Se le concedió una cátedra de francés y se asentó en la capital. Allí colaboró con su hermano Manuel en varias comedias como La Lola se va a los puertos, que tuvo en 1993 una adaptación al cine protagonizada por Rocío Jurado y Francisco Rabal . En ese periodo, también creó sus dos apócrifos, Juan de Mairena y Abel Martín, a través de los cuales expresó sus ideas filosóficas.

Al estallar la Guerra Civil, dejó la ciudad junto a su hermano José y su madre en dirección a Valencia primero y, más tarde, a Barcelona. A pesar de que su salud ya mostraba signos de deterioro, participó en numerosos actos públicos en defensa de la República. Entre sus últimos poemas, destaca El crimen fue en Granada, una emotiva elegía a Federico García Lorca.

Al aproximarse el ejército franquista a Barcelona, los Machado, junto a cientos de miles de refugiados, se dirigieron a la frontera francesa, hacia el exilio. Su salud, ya muy frágil, sufrió un duro golpe por las penalidades del viaje y el hambre. Su madre y él fallecieron con pocos días de diferencia en la pequeña localidad francesa de Colliure, en cuyo camposanto reposa.

Muchísimos poemas de Antonio Machado han sido musicados por diversos cantautores, entre los que destaca, ante todo, Joan Manuel Serrat, que le dedicó todo un disco, Dedicado a Antonio Machado, poeta (1969), pero también por Camarón de la Islao Alberto Cortez.