• Tienda
  • Cultura Fnac
Recomendaciones | Cómic

Cruzando el Rubicón Mutante

Culturafnac
Por Culturafnac
El 12/12/2018
1625
Cruzando el Rubicón Mutante

Panini reedita una de las etapas decisivas para los mutantes de Marvel, que desde el momento de su publicación en los años noventa del pasado siglo configuró el cómic de superhéroes tal y como lo conocemos hoy día.

A principios de los noventa, el cómic de superhéroes americano vivía su madurez como medio. Tras alcanzar el respeto en el mundillo de las representaciones culturales en la década de los setenta, y hacerse adulto durante los ochenta gracias a la labor de totems del cómic como Alan Moore o Frank Miller, la última década del siglo XX amanecía sin saber muy bien cuál sería el siguiente paso. El publico demandaba un tipo de héroe menos ingenuo, más duro, más adulto, la frontera entre héroe y villano se hacía cada vez más fina, y hacía falta una chispa nueva para sorprender al lector, algo que realmente le dejara con los ojos abiertos en esta nueva era. Jim Lee, hoy director creativo de DC, llegaba a Marvel en 1991 con ganas de darlo todo, de romper todos los esquemas de la franquicia mutante y despertarla del aparente letargo desde el que llevaba desde finales de los ochenta, cuando John Byrne y Chris Claremont terminaban la que quizá sea la mejor etapa jamás vivida por la troupe del profesor Xavier. 

 

x-men - comic - genesis 2.0

 

Lee convenció a Claremont para que volviera a los personajes que consideró como hijos para relanzarlos en un nuevo número 1, volviendo incluso un poco a los orígenes y reconvirtiendo a Magneto en el villano estelar tras su etapa colaboracionista con los que antes se interponían en su defensa a ultranza del mutante como siguiente paso evolutivo frente al ignorante y débil humano. De esta manera, el guionista que escribiera las historias definitorias de la pandilla mutante de Marvel regresó para dar el canto de cisne en lo que sería la despedida del autor a su obra más asociada, acompañado además de una las jóvenes promesas gráficas del momento, un Jim Lee que ya había depurado su estilo y que estaba llamado a dinamitar el concepto visual de superhéroes tal y como era conocido hasta ese momento. El resultado fue el cómic más vendido de la historia del medio, más de ocho millones de copias sólo en EE.UU., cifra record todavía no superada hoy día, y la constatación de un hecho que todavía perdura como clave ineludible de la mayoría de cómics de superhéroes americanos: la victoria de la forma sobre el contenido.

No es que anteriormente las aventuras pijameras no se hubieran apoyado en una gráfica espectacular y en epatantes splash pages (espectaculares viñetas que ocupan una página entera, e incluso dos) ni que antes fueran todas obras de alta literatura, pero en la 'Génesis 2.0' de Jim Lee todo eso se llevó al extremo, cruzando una frontera que hace tiempo se dejó atrás para no volver (generalizando, claro, siempre hay honrosas excepciones). Acción constante, personajes masculinos súper-musculados y sudando cuero a raudales, personajes femeninos híper-sexualizados llamados a poblar las fantasías de jóvenes con las hormonas revueltas sin dejar mucho a la imaginación, villanos ultra-carismáticos con un gran sentido de la pose fotográfica, héroes con su correspondiente nicho de oscuridad y una narración que primaba la acción sin aliento frente al desarrollo de los personajes o sus motivaciones. Dos trazos bastan para definir la situación con frases lapidarias, curvas irrefutables y explosiones en las cuatro esquinas de la viñeta, y, ojo, sin afirmar con esto que se trate de un mal cómic. Al contrario, es un entretenimiento de primer orden y uno de los momentos estelares de Lobezno, Cíclope y compañía, que funciona perfectamente incluso hoy día, casi treinta años después de su publicación. Al final no deja de ser Chris Claremont, el padre putativo de los mutis, y, aunque no estuviera al nivel de sus grandes cimas, no deja de ser el autor que los redefinió tras la creación por parte de Stan Lee y Jack Kirby, con lo que los personajes al menos siguen siendo los que son y hacen lo que se espera de ellos, partiendo de ese Magneto harto de la humanidad cuya inconsciencia de esta le obliga a volver al ruedo con el firme propósito de poner fin a la tiranía del Homo-Sapiens sobre el Homo-Superior, lo que obligará a los discípulos de Xavier, con Cíclope, Fénix, Lobezno, Tormenta y Bestia encabezando esta interminable alineación, a enfrentarse de nuevo al amo del magnetismo. Y además, tras sus números le toma el relevo un John Byrne quizá pecando un poco de asalariado, pero convincente como suele ser en todo lo que aborda.

 

x-men - comic

Sin embargo el dibujo se lo come todo, y esa victoria de lo visual frente a lo narrativo se impuso en la forma de hacer cómics desde la década de los noventa hasta prácticamente nuestros días. Es el momento del nacimiento de Image Comics, fundada por los artistas que salieron escaldados del sistema Marvel y que querían tener el control absoluto de sus creaciones (la gran mayoría dibujantes, por supuesto). Todd MacFarlane y su 'Spawn', Erik Larsen y su 'Savage Dragon', son ejemplos de cómics visualmente espectaculares, pero con unas tramas nada complicadas y muy fáciles de seguir que no requerían del lector poco más que dejarse llevar por la espectacularidad innegable de sus dibujos. Es la época de las portadas con brillos y los desplegables abrumadores, como precisamente la portada original de este nuevo número uno de los mutantes que abre el tomo que nos ocupa (lamentablemente, no incluida como tal en la presente edición, mostrándola en este caso como páginas consecutivas).

La perfección técnica de Jim Lee resulta abrumadora y es inevitable no rendirse al poder de la imagen, a la subyugación del icono, a esos cuerpos más perfectos y equilibrados que el hombre de Vitrubio de Leonardo Da Vinci, y a unos diseños de personajes que, partiendo de los cánones clásicos, eso sí, terminaron por definir a la Patrulla X para el nuevo siglo, pasando incluso a denominarse simplemente X-Men en nuestro país (todo en inglés suena más moderno). La sombra de la influencia de Jim Lee fue tal que no sólo los personajes se mantuvieron casi sin variación durante más de una década. La serie de animación de los noventa, que llevó a los mutantes a sus más altas cotas de popularidad más allá de los cómics, tomaba su aspecto tal cual sin apenas variaciones, convirtiéndola en la imagen definitoria de los personajes para el gran público hasta la primera adaptación cinematográfica del grupo, la primera 'X-Men' de Brian Singer, una de las culpables del boom actual del cine superheróico y que bebía no poco de esta serie (salvo los colores chillones, claro).

La nueva edición de esta etapa imprescindible de Marvel por parte de Panini integra un nuevo re-coloreado digital que aumenta aún más la espectacularidad de las planchas de Lee, que lucen incluso aún mejor que el día de su publicación. Además, incluye las portadas alternativas y un buen puñado de pin-ups que acompañaron a este relanzamiento de la pandilla mutante que hoy ya es historia del noveno arte por derecho propio.

 

Texto: David Romera (Fnac.es).

Tu valoración : Je détesteJe n'aime pasCa vaJ'aimeJ'adore
Descubre nuestros universos:
3 producto(s)s
100% Marvel HC. La Patrulla-X: Génesis mutante 2.0

100% Marvel HC. La Patrulla-X: Génesis mutante 2.0

Jim Lee, Scott Lobdell, Chris Claremont Normal | Cómic | Panini | octubre de 2018 Desde: 20,90€
Spawn integral 1

Spawn integral 1

Normal | Cómic | Planeta comic | marzo de 2016 Desde: 33,25€