Elizabeth Taylor

Elizabeth Rosemond Taylor (Hampstead, Londres, 27 de febrero de 1932 - Los Ángeles, California, 23 de marzo de 2011), conocida como Liz Taylor, fue una de las actrices de mayor relevancia de la época dorada de Hollywood, popular por papeles como su...
Leer Biografía
Elizabeth Taylor

Elizabeth Rosemond Taylor (Hampstead, Londres, 27 de febrero de 1932 - Los Ángeles, California, 23 de marzo de 2011), conocida como Liz Taylor, fue una de las actrices de mayor relevancia de la época dorada de Hollywood, popular por papeles como su célebre Cleopatra y por su singular belleza de ojos violeta y doble hilera de pestañas, que la encumbró como uno de los mitos de la historia del cine.

Hija del matrimonio formado por Francis, marchante de arte y Sara, actriz, ambos de origen estadounidense, Liz se crió junto a su hermano Howard y desde pequeña recibió clases de ballet. Pero cuando se desató la Segunda Guerra Mundial, el matrimonio regresó a los Estados Unidos. La ciudad elegida para su nueva vida fue Los Ángeles, donde su padre abrió una galería de arte que causó furor entre las celebrities de Hollywood.

Muchos de los visitantes de la galería relacionados con el ámbito cinematográfico quedaron deslumbrados por la belleza de la pequeña Elizabeth y le sugirieron a sus padres que la presentasen a castings como el del papel de niña de Scarlet O’Hara en Lo que el viento se llevó, pero su madre era reacia a que su hija fuese actriz. Pero, las productoras no cesaron en sus intentos, llegando dos de ellas –Universal Pictures y Metro Goldwyn Mayer- a enfrentarse por ofrecer un contrato a Liz, que finalmente sería con Universal por un total de 7 años.

Sin embargo, después de rodar su única película con esta productora,  There's One Born Every Minute (1942), la joven Liz, de tan solo 9 años, no consiguió impresionar a los ejecutivos de Universal. Tras este film rodó Lassie Lassie Come Home (1943) y firmó un contrato con la Metro Goldwyn Mayer, con la que comenzó a grabar películas como Las rocas blancas de Dover o Fuego de juventud (1944). Esta última, en la que compartió protagonismo con Mickey Rooney y Angela Lansbury, fue todo un éxito de taquilla que, con tan solo 12 años, convirtió a Elizabeth en una estrella. A partir de ese momento comenzó una meteórica carrera cinematográfica participando en títulos como Life with father y Cynthia (1947), A date with Judy (1948) y Mujercitas (1949), adquiriendo una buena fama entre los directores por su capacidad de rodaje de cada escena en una sola toma.

Mujercitas sería su último papel como adolescente, tras la que empezó a interpretar papeles más maduros. Conspirator y Un lugar en el sol (1949), El padre de la novia (1950), junto a Spencer Tracy y Joan Bennett, Quo Vadis (1951), Ivanhoe (1952), La senda de los elefantes y  La última vez que vi París (1954) y Gigante (1956) son algunos de los títulos en los que participó hasta la llegada de El árbol de la vida (1957), por cuyo papel de sureña estadounidense durante la Guerra de Secesión recibió su primera nominación al Óscar. En los dos años siguientes esta nominación se repetiría con La gata sobre el tejado de zinc (1958), adaptación de la obra de teatro homónima de Tennesse Williams,  en la que también participaba Paul Newman y De repente el último verano (1959), con Katharine Hepburn y Montgomery Clift. El Óscar llegaría al año siguiente con Una mujer marcada (1960), adaptación de la novela Gloria Walrus en la que interpretaba a una prostituta de lujo.

Pero sin duda uno de los papeles por los que obtuvo una mayor popularidad fue su interpretación de Cleopatra en la película homónima de 1963, la más cara de la historia hasta ese momento, en la que compartió cartel con Richard Burton, con quien inició una relación sentimental.  

Por aquel entonces se había iniciado una rivalidad entre ella y otra diva de Hollywood, Marilyn Monroe, pero, mientras una encaminó su carrera a películas dramáticas, la otra se convirtió en un sex symbol y rostro habitual de comedias. Forman parte destacada de su trabajo durante los 60 películas como Quién teme a Virginia Woolf? (1966), considerada como su mejor interpretación y por la que recibió su segundo Óscar, o Reflejos de un ojo dorado (1967).

A pesar de que Elizabeth contaba con una admirable trayectoria, a partir de la década de los 70 su trayectoria en el cine comenzó a decaer.  Una hora en la noche (1973) o El pájaro azul (1976) con Ava Gardner y Jane Fonda, fueron algunas de sus películas de mayor relevancia en esta época.

En 1980 volvería a coincidir con Angela Lansbury en El espejo roto, film basado en una obra de Aghatha Christie, por la que recibió buenas críticas, pero su carrera a lo largo de los 80 y 90 estuvo más centrada en obras de teatro en Broadway, películas como Los Picapiedra (1994) y series de televisión como All my children y Norte y Sur, así como papeles de actriz invitada en series como La Nanny. Incluso puso voz al personaje de Maggie Simpson en un capítulo.

Su último papel en una película sería en These Old Broads (2001), película escrita por Carrie Fisher en la que compartía protagonismo con Shirley MacLaine y Joan Collins, con la que anunció su retiro de la interpretación.

Por toda su contribución al cine, recibió importantes condecoraciones como su declaración como Dama Comandante de la Orden del Imperio Británico por la Reina Isabel II y el nombramiento como la séptima Mejor Estrella Femenina de los primeros cien años del cine estadounidense por el American Film Institute.

Además del cine, Elizabeth Taylor es también conocida por su intensa vida sentimental, en la que destacan sus 8 matrimonios: Conrad Hilton Jr (195-51), Michael Wilding (1952-57), Michael Todd (1957-58), Eddie Fisher (1959-1964), Richard Burton, su gran amor, con el que contrajo matrimonio en dos ocasiones (1964-74 y 1975-76) y con el que compartía su pasión por las joyas, John Warner (1976-82) y Larry Fortensky (1991-96). Fruto de algunos de estos enlaces tuvo 4 hijos: Michael Howard y Christopher Edward (con Michael Wilding), Elizabeth Frances (con Michael Todd) y  Mary, una niña alemana que adoptó junto a Richard Burton.

Era, además, gran amiga del cantante Michael Jackson, de hecho ella fue quien le apodó como Rey del Pop, y él le dedicó una canción por su cumpleaños, Elizabeth I love you. La actriz, muy afectada por la muerte de Jackson, fue una de las asistentes al entierro privado del artista.

La actriz fue también una importante filántropa, colaborando con labores humanitarias para la investigación y lucha contra el SIDA, labor por la que fue reconocida con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en el año 1992.

Elizabeth Taylor falleció en el año 2011 en un hospital de Los Ángeles por problemas derivados de una insuficiencia cardíaca que arrastraba de años atrás, cuando era habitual verla en silla de ruedas dado su deterioro físico a causa del consumo de alcohol y la obesidad.