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Eugeni Gay, Nuevo Talento Fnac de Fotografía 2014

Culturafnac
Por Culturafnac
El 30/05/2014
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Eugeni Gay, Nuevo Talento Fnac de Fotografía 2014

‘Desde la isla cuántica’ es un trabajo poético, de gran cuidado estético y narrativo, que describe el realismo mágico latinoamericano, así como la existencia de otras formas de vida, con una sorprendente capacidad para emocionar. La serie retrata una manera de entender el mundo completamente diferente a la occidental, con otros valores y otras prioridades.

“Estuve por primera vez en 2006 y desde entonces he vuelto cuatro veces más, primero atraído por el paisaje y la calma que allí se respira, después empecé a ver que la Isla es mucho más, una manera de entender el mundo que les rodea completamente diferente a la occidental, otros valores, otras prioridades hacen de este lugar un sitio muy especial”.

Eugeni Gay

La Isla del Sol se encuentra en Bolivia, a orillas del lago Titicaca y a 3800m de altitud. Antiguo lugar sagrado, las leyendas dicen que de aquí salieron Manco Capac y Mamma Occlio para fundar la ciudad de Cusco y el Imperio Inca. Hoy en día está habitada por tres comunidades aymaras. A dos horas y media en barco de la ciudad más cercana se ha mantenido relativamente aislada durante mucho tiempo, hasta la entrada del turismo y las lanchas a motor no hace muchos años.

En ella se mantienen ritos ancestrales, sacrificios de llamas o ceremonias nocturnas en lo alto de las montañas. Es un lugar mágico, las águilas predicen el destino de las personas, son capaces de predecir la muerte. Mujeres voladoras, luces que entran en el lago, oro que aparece y desaparece, almas que atacan por la noche, una ciudad hundida en el lago e incluso algunos dicen que la Isla es el Arca de Noé y que el lago se formó a raíz del Diluvio Universal. Viven en armonía con la tierra, cultivan, pastan y pescan, el lago les da vida. Hacen ofrendas a la Pachamama todo el tiempo, cuando beben, cuando matan animales o en ceremonias con las hojas de coca.

Desde la isla cuántica

SOBRE EL GANADOR

Eugeni Gay nace en 1978 en Barcelona, donde vive y trabaja desde 2003 como fotógrafo y profesor. Licenciado en Biología y con estudios de antropología, es el interés por esta última disciplina lo que le ha llevado a centrar su producción fotográfica a conocer realidades que le son ajenas, descubrir diferentes formas de interpretar el mundo o intentar entender el comportamiento humano ante distintas situaciones.

Sus imágenes han sido publicadas en varios medios como El País Semanal o Lonely Planet.

Ha participado en dos libros colectivos y ha sido seleccionado en distintos festivales como Trafic’08 y ’09 (en el contexto de nuevos valores de la fotografía documental), SevillaFoto’09, la VI Bienal Xavier Miserachs o el Festival Internacional de Valparaiso’12.

Ha formado parte en numerosas exposiciones colectivas como la exposición virtual “Spanish Photography” del Photographic Museum of Humanity. Su trabajo "Yak42" fue expuesto en Barcelona, Vitoria y Palafrugell. Los proyectos "Sikhs" y "Yak42" fueron finalistas en el Festival Internacional de Fotografía y Periodismo de Gijón. El proyecto “Dioses de Alquitrán” recibió una de las becas de El Invernadero 2011, resultando finalmente ganador.

En 2010 cofunda El Observatorio junto a Camilla de Maffei, proyecto educativo especializado en guiar proyectos fotográficos. En 2014 inicia Fotoholica con Gemma Ballesteros, una compañía de retoque digital para fotógrafos.

En 2014 recibe el premio Nuevo Talento FNAC de Fotografía por su serie “Desde la Isla Cuántica”, posteriormente, esta serie se expuso en Arles producida por el festival Voies Off y ganó el Premio revelación de la SAIF 2014 del mismo festival.

Desde la isla cuántica

COMO SI FUERA UN CUENTO, entrevista a Eugeni Gay, Nuevo Talento Fnac de Fotografía 2014

El Jurado definió Desde la Isla Cuántica como “un trabajo poético, de gran cuidado estético y narrativo, que describe la existencia de otras formas de vida con una sorprendente capacidad para emocionar”. ¿Cómo lo definirías tú?
Siempre me ha costado definir mi trabajo, en los proyectos personales normalmente hago las cosas porque me apetece, sin darme ni pedirme grandes explicaciones. Si lo tengo que definir para mí, interiormente, lo definiría como un amor hacia un lugar y una gente, que es lo que me ha hecho volver repetidamente. Si lo tengo que definir para otros, lo definiría como un cuento, una realidad interpretada sobre lo que me he encontrado en la isla.

Desde la Isla Cuántica parece ser tu trabajo más personal y querido, y -quizá por eso- el más reconocido y premiado hasta ahora. ¿Crees haber encontrado en él un rumbo por el que seguir avanzando en tu carrera?
Sí, es el proyecto al que más vueltas he dado y el que más me ha costado encarar y encontrarle un sentido. Tal vez por eso ha sido el proyecto más reconocido de los que he hecho y el que me ha abierto puertas inesperadas. Siempre he pensado que todo esto es como una lotería que te puede tocar o no, tiene que haber un buen trabajo, por supuesto, pero después entran muchos factores que tienen más que ver con el azar.

No creo que este trabajo marque el rumbo de mi carrera, seguro que será un punto de inflexión por la repercusión que está teniendo, pero quiero encarar los siguientes proyectos de forma diferente. Pienso que todas las historias son distintas y por tanto hay que afrontarlas desde distintas vertientes, no me interesan los fotógrafos que encuentran una línea que funciona y la repiten una y otra vez. Siempre hay una impronta personal, evidentemente, pero me aburre cuando pienso “esto ya se lo he visto”.

En una entrevista concedida a Quesabesde, explicas muy bien el proceso que has tenido hasta llegar a Desde la Isla Cuántica tal y como es ahora. A este nuevo viaje que vas a emprender a la isla… (Eugeni viajará a medianos de noviembre de este año) ¿vas con una mentalidad abierta, incluso si eso pudiera hacer mutar considerablemente el concepto de la serie, o tienes una idea clara para culminar el trabajo?
Mi idea es terminarlo, pero esto lo he dicho desde la tercera vez que fui y esta ya será la sexta, así que ya no me creo ni a mí mismo. Es la primera vez que iré con las ideas claras de lo que he estado haciendo durante este tiempo, así que espero no salirme mucho del guión, ya que esta vez estoy convencido de lo que quiero hacer. Otra cosa es que la isla me vuelva a sorprender y haga cambiar las cosas, pero el punto de vista para este viaje en teoría está cerrado.

Dices que te interesa que el espectador sienta el misterio y la extrañeza que tú mismo has percibido en contacto con los habitantes de la Isla, “Yo soy de fuera y no lo comprendo del todo, con lo cual tampoco quiero que el espectador lo entienda”. Pero, conforme te has ido adentrando en la vida de la isla -e incluso has entablado amistad con algunas personas- ¿cómo mantienes esa fascinación por lo que en un principio te era tan extraño y ajeno?

Pienso que es justo lo contrario. Cuanto más conoces una cosa que te es ajena más te fascina, porque puedes empezar a entrar en los detalles, y en los detalles es donde radica la mayor diferencia. Hoy en día, la gran occidentalización del mundo hace que todo sea muy parecido a primera vista, ellos como nosotros tienen móviles o beben Coca Cola. Pero es cuando ves que esta bebida la entierran junto a las vísceras y la cabeza de una llama como ofrenda a la Pachamama, o que junto con panes y bolsas de patatas la atan a una cuerda como si fuera un collar, para agasajar a los profesores de la escuela, es cuando ves que hay algo más que se te había escapado. Descubrirlo todo para alguien que no es de allí es imposible, así que creo que nunca me dejará de sorprender, siempre habrá cosas nuevas.

Desde la isla cuántica

Siguiendo con el misterio, que se podría decir que es la columna vertebral de la serie y una de las características que más llamaron la atención del Jurado: hay fotografías como los dos personajes trajeados caminando por la playa, los dos hombres tocándose la cara, la hilera de hombres y niños adentrándose en el mar… que despiertan gran curiosidad por lo que está sucediendo. Sé que quieres mantener la magia (yo también) y no te voy a preguntar el qué, sólo quiero saber… ¿tú sabías lo que sucedía?
Si alguna cosa tiene el trabajo es que la mayoría de imágenes que han acabado en la selección final son escenas de lo más cotidiano. Justo las tres que mencionas no tenían nada de especial en lo que estaba pasando, y para mí ahí radica la fuerza del trabajo y es lo que conforma la parte del cuento, que es como me gusta definirlo. Mucha de la magia de la isla está en los rituales, en las ceremonias y en las historias que te cuentan, éstas las tengo grabadas en audio, y las imágenes de los rituales las quité casi todas para que no fuera demasiado explícito. Una vez has empezado a comprender la magia y el misterio, se puede contar lo mismo con imágenes más sugerentes.

La selección que presentaste al concurso comienza con una foto de la isla desde el aire y termina con una nube solitaria en la noche, aparte de la conexión visual de estas dos imágenes, ¿nos comentar algo más sobre la elección de estas dos fotografías? ¿Manejaste otras opciones?
De las pocas cosas que he tenido claras desde el principio han sido estas dos fotos para empezar y terminar el proyecto, lo que no tenía claro era con cuál comenzar y con cuál acabar. Son dos imágenes que saqué en los primeros viajes, así que llevan acompañándome todo el tiempo. Allí la conexión con la tierra, el lago y el cielo es muy fuerte, todo gira en torno a estos elementos (vida, trabajo, cosmovisión…), y para mí estas dos fotos lo representan muy bien, aparte la de la nube tiene ese halo de misterio que para terminar me parece perfecto.

Aparte de considerarla muy poética, el Jurado aludió al realismo mágico al valorar tu serie. ¿Hay nexos entre tu fotografía y la literatura?
Uno bebe de muchas fuentes consciente e inconscientemente, pero esta conexión con el realismo mágico nunca me la planteé hasta que lo dijo el Jurado. Nexos directos con la literatura a la hora de hacer el proyecto no hay ninguno, indirectos muchos, pero no más que con cualquier otra cosa.
El único nexo directo con la literatura tiene que ver con el título y no con el proyecto en sí, ya que me lo prestó Carles el Saure, un escritor mallorquín que conocí allí. Él se pasó tres meses escribiendo un libro “Contes des de l’illa quàntica” (Cuentos desde la Isla Cuántica) con el que ganó el Premio Narrativa de Mallorca, uno de los mejores premios en literatura catalana. Me encantó su título ya que reflejaba y resumía todo aquello que para mí era el lugar, le pedí si podía usarlo quitando lo de cuentos y accedió.

En general, la fotografía de viajes y de lugares exóticos ha perdido cierto interés entre los fotógrafos-autor, que han tendido más en los últimos tiempos a retratar lo local y realidades más cercanas. ¿Has tenido algún comentario de colegas o personas a las que hayas presentado tu proyecto al respecto? ¿Tuviste tú mismo alguna reticencia?
Personalmente, en mi trabajo me he encontrado dos tipos de reticencias, una es esta que me comentas y la otra es ser demasiado “clásico”, hoy en día la fotografía española va por otro camino y lo que parece que se valora son otro tipo de cosas, sobre todo el concepto que hay detrás de las imágenes y no tanto las imágenes en sí, así como hace poco pasamos una etapa en la que uno tenía que hablar de uno mismo. Al final todo esto son modas, hoy es una cosa y mañana otra.

Al principio dudaba, porque uno se mete en esto no para hacerse rico pero sí aspira a poder pagar un alquiler con su trabajo, y cuando ves que el tuyo no encaja en lo que se supone que es lo que hay que hacer te planteas cambiar tu forma de tomar fotos y de afrontar los trabajos. Estuve un año bastante perdido hasta que tomé la determinación de hacer lo que me diera la gana, ya que yo estaba en esto para pasármelo bien y disfrutar, así que pasé algún tiempo reflexionando y haciendo las cosas a mi manera, y así sigo. La crisis en esto creo que ha ayudado mucho, en el momento en que los fotógrafos hemos visto que hagamos lo que hagamos no nos vamos a ganar la vida dignamente, al menos en un principio, hemos optado por hacer lo que nos apetece y esto ha elevado mucho el nivel.

En cuanto a reticencias de trabajar con realidades ajenas o cercanas, en un nivel teórico sí que pienso que la mejor persona que puede explicar una historia es quien mejor la conoce, pero volvemos a lo de antes, yo quiero disfrutar con esto y lo hago sobre todo yéndome fuera, explorando otras realidades.

Recientemente has estado en los Encuentros fotográficos de Arles, donde has sido Premio revelación de la SAIF 2014, ¿nos puedes contar algo de tu experiencia en el Festival?
Fue una sensación muy extraña. En Francia hay una cultura visual muy grande y un respeto por los autores que aquí no existe, se valora mucho el trabajo que conlleva hacer los proyectos y las fotografías, la gente pregunta, se interesa por lo que haces. Pasé una semana emocionalmente muy fuerte, pasaron muchas cosas buenas: la proyección, la exposición de copias de cuatro metros en la calle, la inauguración, todas las revisiones de portfolio que hice y el colofón final del premio. Parecía como si no me estuviera pasando a mí, fue como vivirlo en tercera persona. En mi vida me hubiera imaginado de exponer y ser premiado en Arles, así que lo que hice fue dejarme llevar, pasarlo bien y compartirlo con los amigos y la gente maravillosa que conocí allí.

Por último, ¿qué esperas del Nuevo Talento?
El día que me llamasteis sentí mucha felicidad, llevaba un tiempo moviendo el trabajo y no había recibido ningún feedback especial, ni bueno ni malo. Y que de repente alguien te diga, oye, lo que estas haciendo no está mal, después de todas las vueltas que le había dado, pues alegra mucho.
El día que se publicó fue una locura, la gran difusión que tiene el premio hizo que me pasara el día al teléfono y las redes sociales contestando felicitaciones, todo muy bonito. Después el premio te da seguridad a la hora de presentar el trabajo, y avalado por un reconocimiento la gente te presta más atención. Así que en el plano profesional, perfecto. Ahora mismo es un reto para mí montar una exposición, y en eso ando, aparte estoy montando un multimedia con audio y video grabado en la isla para ofrecer al público material inédito en las presentaciones.
Con todo esto, que para mí es muchísimo, espero que si alguien lo ve y le entran ganas de visitar la Isla del Sol (Bolivia) se vaya para allá, ya que los isleños quieren recibir visitas. Y bueno, lo que más me apetece de este premio es la oportunidad que te da de salir del circuito fotográfico y que llegue a muchísima gente, al final es para eso que hacemos fotos, para que la gente las vea y a poder ser las disfrute aunque sea un 1% de lo que tú has disfrutado haciéndolas.

Seguro que el público de Fnac lo sabrá apreciar, muchas gracias Eugeni por tu tiempo y por habernos transmitido con tus fotografías la fascinación por lo mágico y lo desconocido.

Ana Bolívar


Desde la isla cuántica

FALLO 2014

El porfolio, presentado en Fnac Triangle (Barcelona), retrata la vida de tres comunidades aymaras que viven a orillas del lago Titicaca (Bolivia), en la Isla del Sol, un lugar sagrado prácticamente aislado donde se desarrolla una forma de vida diferente.

Bajo el título "Desde la isla cuántica", el trabajo fue seleccionado de entre de los más de 200 presentados en las 25 tiendas Fnac y será expuesto en las principales Galerías Fnac a partir del mes de septiembre.

El Jurado, compuesto por la directora de la feria Jäälphoto Carolina Bustamante, la comisaria de Eyephoneography Rocío Nogales, el editor de Siete de un Golpe Gonzalo Romero y el ganador del premio en la pasada edición, Christian Rodríguez, ha escogido la obra del ganador por haber desarrollado “un trabajo poético, de gran cuidado estético y narrativo, que describe el realismo mágico latinoamericano así como la existencia de otras formas de vida con una sorprendente capacidad para emocionar”.


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