• Tiendas Fnac
Recomendaciones | Tecnología

Drones: Vuela seguro

Culturafnac
Por Culturafnac
El 09/05/2017
611
Drones: Vuela seguro

 

Volar un dron no es tan sencillo como antes. Conoce la mejor forma de hacerlo sin incurrir en un delito

 

La facilidad y el bajo coste con el que se puede adquirir un dron hoy en día han propiciado la necesidad de regular el vuelo de estos robots con alas. Es muy fácil encontrar un dron en el hogar de alguien aficionado a la tecnología, tanto que su proliferación hizo saltar las alarmas de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) y del Ministerio de Fomento, quienes redactaron el marco jurídico necesario en España para regular el uso de estas aeronaves pilotadas a distancia. Para volar un dron fuera de nuestras fronteras o que supere los 150 Kg, tendremos que consultar la normativa europea de la EASA (European Aviation Safety Agency).


El respeto a estas máquinas es comprensible. Aunque podamos considerarlas un juguete a veces, la velocidad que puede alcanzar un dron sumada a su peso y aplicando un poco de física, nos puede dar una idea aproximada de la magnitud del impacto que puede provocar su caída y del daño que puede causar. Las noticias se han hecho eco en varias ocasiones de los accidentes provocados por un mal uso de un dron, o bien por un fallo de estos aparatos. El motivo de la legislación en materia de aeronaves pilotadas remotamente es, precisamente, minimizar los percances causados por ellas. 

 


Quienes practican un uso de su dron meramente lúdico, sin intenciones comerciales o profesionales, lo tienen mucho más fácil. Afortunadamente, esta es la práctica más habitual y suele ser la más cotidiana. No obstante, independientemente del tamaño del dron, es conveniente recordar que según el marco jurídico ningún Vehículo Aéreo No Tripulado (VANT) es considerado un juguete aunque su vuelo sea recreativo. Por este motivo, aunque para el piloto del dron volarlo sea un hobby, tendrá que cumplir varios requisitos.


El primero de ellos es la prohibición de vuelo en zonas urbanas o en lugares donde exista una aglomeración de personas. Por motivos evidentes, uno de los cuidados más importantes a la hora de pilotar un dron es cuidar por la integridad de los habitantes del lugar. Antes era habitual levantar la vista y encontrarnos un dron en los conciertos o en festividades locales, pero con la legislación actual es un hecho denunciable con sanciones que pueden oscilar desde los 300 hasta los 225.000 euros. AESA advierte que se notificará previamente a la denuncia, por lo que las sanciones elevadas serán provocadas por la recurrencia en la infracción. En numerosas ocasiones son los mismos usuarios los que fomentan la denuncia compartiendo sus vídeos de vuelos en las redes sociales, haciéndolos públicos y notorios.

 

Tampoco podremos volar nuestro dron en aeropuertos o en zonas donde se realicen vuelos con otras aeronaves o actividades relacionadas con deportes como parapente, paracaidismo, etc. Y, por supuesto, nada de volarlo de noche, debido a la escasa visibilidad que los minúsculos LED’s de los drones pequeños no son capaces de paliar. Estas pequeñas aeronaves no deberán superar los 120 metros de altura (de hecho, ningún dron pequeño es capaz de hacerlo debido a la pérdida de comunicación con el controlador), y no será obligatorio tener licencia de piloto, aunque, eso sí, deberá tener los conocimientos necesarios sobre normas de circulación aérea.

 


donde volar drones

 

Para diferenciar los drones, la ley establece una distinción por peso, diferenciando tres categorías: inferior a 25 kg de peso, entre 25 y 150 kg de peso, y más de 150 kg de peso. Lo más común en el caso del vuelo ocasional e incluso profesional es que esté por debajo de los 25 kgs de peso. Drones sobradamente conocidos como el DJI Phantom no superan los 2 kgs, por lo que el marco legislativo más común será el adaptado para estas aeronaves.
 

Cuando el uso es profesional o comercial, la cosa cambia. Ya no son sólo recomendaciones de vuelo, sino que los requerimientos para su uso son más exigentes. Como se dice habitualmente, “quien hizo la ley hizo la trampa” y, dado que existen ciertas lagunas legales a la hora de diferenciar el vuelo lúdico de un vuelo profesional, será complicado determinar la frontera a primera vista. No obstante, quienes desarrollan una labor comercial con el vuelo de drones, necesitarán, en primer lugar, una placa identificativa donde podamos localizar con rapidez el modelo de dron, número de serie y datos de contacto del piloto. No será necesario inscribirlos en el Registro de Aeronaves si el equipo no supera los 25 kg, lo que, como hemos dicho, es lo más habitual.
 

Ahí no queda todo, puesto que si nos queremos dedicar al vuelo de dron profesionalmente, tenemos que ser pilotos (algo no muy común) o debemos obtener una licencia que nos acredite como tal y que nos permita operar nuestro VANT dentro del marco legal. Tendremos que certificar nuestro estado de salud, ser mayores de 18 años y obtener un seguro de responsabilidad civil para nuestro equipo. La realidad es que no es tan fácil contratarlo y que las estadísticas muestran que no es un servicio demandado a las compañías aseguradoras. Además, no todas lo ofrecen. Empresas líderes en el sector no han añadido este seguro a su cartera hasta principios de este 2017, por lo que parece claro que el mercado no avanza al ritmo que ha marcado la ley.

En la grabación en exteriores las autoridades podrán requerir un acuse de recibo obtenido con posterioridad a la presentación de la declaración responsable en AESA, así como la documentación necesaria, no siendo necesaria la tramitación de un permiso o autorización para estas zonas. En áreas cerradas, al no disponer de espacio aéreo, AESA no tendrá ningún tipo de influencia en el ámbito y serán de carácter privado la autorización y las condiciones que se establezcan para el uso de un dron en su interior.
 

como volar drones

 

Con el fin de facilitar la normativa y hacerla más cercana, el Ministerio de Fomento anunció en 2016 un borrador que actualizará los contenidos de la Ley anterior, y que permitirá el uso de drones en zonas urbanas o con afluencia de transeúntes, siempre y cuando se cumplan una seria de normas. No obstante, a la fecha actual aún no se ha decretado esta modificación y sigue vigente la legislación anterior. Se espera que esté lista para el segundo trimestre del 2017. Además, y con objeto de ofrecer una información actualizada y veraz sobre los espacios habilitados para vuelos de drones, Fomento está trabajando en una APP para dispositivos portátiles que nos permitirá conocer a tiempo real los lugares idóneos para dar rienda suelta a nuestras ansias de volar.


Cuando todo es nuevo, como es el caso de los drones, la legislación tiene que adaptarse, modificarse y estar “viva”, para poder reaccionar a la vertiginosa evolución de la tecnología. Se prevé que para el 2020 convivirán con nosotros 4,7 millones de drones, de los cuales un 40% tendrán un desempeño comercial. Drones repartidores, drones militares, drones fotógrafos… No importa su cometido. Lo que sí debemos tener claro es que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento. Nosotros, al menos, ya sabemos cuál es el marco jurídico en el que podemos movernos.

 


Texto:
Rafael Lázaro (Fnac Sevilla)

Tu valoración : Je détesteJe n'aime pasCa vaJ'aimeJ'adore