• Tienda
  • Cultura Fnac
Blog

Tricot y el rock en Japón

Guillermo Artés
Por Guillermo Artés
El 15/10/2018
717
Tricot y el rock en Japón

¿Por qué nos fascina tanto Japón?  Seguramente porque posen una cultura propia única, que permaneció aislada durante siglos, aunque influida por occidente, sobre todo después de la derrota de su ejército en la Segunda Guerra Mundial.

Los japoneses son grandes consumidores de música y Japón posee el segundo mercado discográfico más grande del mundo, donde todavía se pueden encontrar tiendas de 5000m2.

Quizás esta sea la razón por la que gran parte de los cantantes sean fieles a su propia lengua, que al igual que el castellano, tiene pocos sonidos y numerosas palabras largas acabadas en sílabas abiertas, algo que resulta familiar al oído.

Si me hubieran preguntado hace tiempo sobre el pop japonés me vendrían al recuerdo dos artistas de los noventa: Pizzicato Five, deliciosos y muy sixtees, o Cornelius, inclasificable, llamado así por el personaje de El Planeta de los Simios. Su último álbum viene acompañado de bonitos vídeos como este:

 

 

No podrían faltar, naturalmente, los veteranos Yellow Magic Orchestra, activos desde 1978, pioneros de la electrónica, que llegaron incluso a aparecer en Soul Train, el famoso programa televisivo americano de música negra. La carrera en solitario de su miembro más polifacético, Ryuichi Sakamoto, como creador de bandas sonoras, es impecable.

 

 

 

Poco sabía, sin embargo, sobre la escena actual. Fue un encuentro casual, como suele suceder en youtube, el canal universal.  Acababa de ver  un videoclip de Chvrches, la banda de Glasgow, que factura un pop electrónico muy pegadizo. En esta ocasión, el tema contaba con la colaboración vocal de  otro trío, japonés, también con voz femenina, Wednesday Campanella, ambientado con imágenes de Anime.  

 

 

A partir de ese momento, se fueron sucediendo los vídeos de bandas niponas. Durante semanas no veía otra cosa y fue una verdadera sorpresa. En algunas ocasiones era difícil hallar información inteligible sobre los artistas. Dejando aparte el j-pop adolescente y ciertas excentricidades (probad con Babymetal), me encontré con numerosos grupos jóvenes de rock de guitarras que dominaban sus instrumentos, con gusto por la melodía, una gran presencia femenina y una estética muy cuidada.

Los que más me sorprendieron son Tricot, una banda de tres chicas de Kyoto que cuentan con un batería varón, que ha sido reemplazado en varias ocasiones. Aunque ellas definen su música como simplemente “rock”, la crítica las cataloga como “math rock”, un estilo caracterizado por crear estructuras complejas y usar compases poco habituales. Así lo demuestran en este tema donde los cambios son constantes, aunque sus voces femeninas crean bonitas melodías que contrastan con la rareza de los ritmos.

 

 

Han girado por Europa y Norteamérica, además de telonear a The Pixies. Su último álbum hasta la fecha se titula “3”  e incluye este potente tema:  

 


CHAI son otro grupo de chicas de Nagoya y dos de ellas son gemelas. Practican un pastiche total de funk-pop, sumamente divertido y alocado, sus vídeos no tienen desperdicio.

 

 

Más convencionales son Polkadot Stingray, un cuarteto de Fukuoka, que practica un rock melódico y acelerado, destacando los riffs de guitarra y la voz de su cantante femenina, Shizuku, muy influenciada por Sheena Ringo, una famosa cantante japonesa originaria de su misma ciudad.

 

 

Muchas de estas bandas jóvenes manifiestan ser fans de Number Girl, una banda de indie-rock de los 90 que trabajó con  Dave Fridmann, productor de Mercury RevFlaming Lips. Es inevitable pensar de nuevo en la fiereza de The Pixies.

 

 

Si volvemos atrás en el tiempo, también existieron en Japón las dos  escenas que marcaron el  final de los 70, el punk y la new wave. The Stalin fue la banda del activista Michiro Endo y  escogió ese nombre  por ser alguien muy odiado por los japoneses. En los conciertos, Endo se comportaba como un loco, desnudándose, escupiendo y agarrando al público por el pelo.  Aquí tenéis una actuación televisiva, más punk que nadie…

 


Plastics, por otro lado, fueron una banda colorida y kitsch, que llegaron a gustar a DevoB52s,  a los que precisamente  debían gran parte de su sonido e imagen. Influyeron mucho en las generaciones posteriores del pop japonés, como los mencionados Pizzicato Five.

 

 

Si os han gustado algunas de estas propuestas, no dudéis en investigar por vuestra cuenta, no es fácil resumir 40 años de rock japonés. Seguro que encontráis algún artista que os sorprende, ya que se cubren todos los estilos posibles.

Tu valoración : Je détesteJe n'aime pasCa vaJ'aimeJ'adore