Recomendaciones | Home Calefactores: el calor del hogar
Por Cultura Fnacel 05/01/2021
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Cada vez es más habitual que los dentistas recomienden el uso de cepillos eléctricos frente a los manuales. Esgrimen argumentos de peso, pero el más generalizado es que no todos sabemos cepillarnos adecuadamente con un cepillo manual. A veces presionamos en exceso y dañamos las encías, dejamos zonas sin limpiar o no alcanzamos todos los rincones de nuestra cavidad bucal. Los cepillos eléctricos, por el contrario, mueven sus cerdas a una gran velocidad, suelen tener un tamaño inferior al cabezal tradicional y pueden alcanzar todas las partes de nuestra boca, y casi todos cuentan con un temporizador que nos recuerda cuánto tiempo debemos usarlo.
La variedad es amplia, pero si existe una marca que lidera el mercado de la salud dental con diferencia esa es Braun con su gama Oral-B. Entre su catálogo encontramos cepillos eléctricos de todo tipo y con una gran diversidad de precios. Si nunca has usado uno y buscas un modelo con una buena relación calidad-precio, el Pro 2500 Cross Action es un buen comienzo. El motor de rotación gira los filamentos a una gran velocidad, eliminando hasta un 100% más de placa que un cepillo manual, y su cabezal redondeado con filamentos inclinados consigue una limpieza profunda. Podremos elegir dos modos de funcionamiento, uno de limpieza diario y otro para cuidado de las encías, que durará dos minutos y nos avisará cuando hayamos acabado. El cepillo vibrará cada 30 segundos para que cambiemos de zona, consiguiendo que limpiemos todas las piezas dentales.
En una gama superior tendremos el Genius 8600 que mejora el modelo anterior con un sistema de limpieza de 5 modos, entre los que encontraremos una función de cepillado blanqueante, uno para el cuidado de las encías y otro para el cepillado sensible que evitará dolor y sangrado. El Genius 8600 se puede personalizar con hasta 12 colores diferentes gracias a su anillo Led Smartring, y es el único cepillo eléctrico que permite reconocer la posición y el área que estamos limpiando, para guiarnos y obtener un cepillado perfecto que llegue a todas las zonas. Como comentaba al principio de este artículo, el cepillo de Braun es capaz de detectar la presión que ejercemos durante la limpieza, y si el sensor determina que estamos excediéndonos reducirá la rotación del cabezal para evitar daños.
Un complemento muy recomendable para una higiene bucal completa es el irrigador dental, un sistema de agua a presión que ayuda a eliminar bacterias que un cepillado normal no es capaz de alcanzar. El Oxyjet de Braun es un ejemplo perfecto, con una tecnología de microburbujas con irrigación rotativa que elimina los restos de comida entre los dientes, y que masajea las encías suavemente para activar la circulación y reducir el nivel de placa bacteriana. Si nuestras encías son demasiado sensibles para la microproyección de agua, el irrigador permite ajustar la potencia del chorro en cinco niveles, y seleccionar el monochorro si buscamos limpiar entre dientes o el multichorro para masajear las encías.
Philips es otra de las marcas que dedica parte de su catálogo a la higiene dental, con cepillos de una gran efectividad, pero he seleccionado de su gama el Sonicare AirGloss por cerrar el círculo de la higiene bucodental con los tres pilares de una limpieza perfecta: el cepillo, el irrigador y el hilo dental. Y aunque este cepillo no tenga forma de hilo dental, realiza su misma función, aunque con mayor efectividad y durabilidad. El Sonicare Airgloss se diferencia del irrigador de Braun en la presión del chorro y en la precisión de la boquilla. Podremos seleccionar tres niveles de pulverización que multiplicará hasta por 3 el chorro de agua o de enjuague bucal (con el que llenaremos su depósito integrado), que al mezclarse con el aire expulsado permitirá una limpieza interdental precisa y efectiva, eliminando así la necesidad de usar el hilo dental que en algunos casos provoca el sangrado y el corte de las encías. Gracias al uso del Airgloss de Philips podremos eliminar hasta el 99,9% de placa bacteriana en tan sólo 60 segundos que dura el tratamiento.
Aunque los cepillos eléctricos actuales no impedirán que visitemos al dentista regularmente como prescriben los especialistas, está demostrado que la higiene bucodental es necesaria e imprescindible para evitar las caries y demás enfermedades derivadas. Si buscas la máxima efectividad en tu limpieza diaria, un cepillo eléctrico es la mejor forma de maximizar el tiempo del cepillado evitando dolores y problemas en las encías.
Texto: Rafael Lázaro (Fnac Sevilla).