• Tiendas Fnac
Recomendaciones | Cómic y Manga

Mes del libro: Grandes novelas adaptadas al cómic

Cultura Fnac
Por Cultura Fnac
El 18/04/2022
1253
Mes del libro: Grandes novelas adaptadas al cómic

Como buena hermana pequeña, la novela gráfica se ha mirado en más de una ocasión en el espejo de su hermana mayor, la Literatura con L mayúscula, la mayor parte de las veces con resultado final más que satisfactorio y en algunos casos, como te contábamos aquí, sublime. El potencial visual de grandes novelas de ayer y hoy no ha pasado desapercibido para muchos autores, que no han podido resistir la tentación de añadirle el apellido ”gráfica” y adaptar ese libro que tanto ha gustado a su público al formato cómic.


De este modo, se suman las razones para leer: ya sea para degustar una versión sintetizada de ese libro al que no te has atrevido a hincarle el diente, descubrir una nueva versión de aquel que te cambió la vida o simplemente disfrutarlo porque eres más de viñetas que de puro texto y no quieres dejar pasar una buena historia.

 

Las buenas historias funcionan en cualquier medio, y grandes novelas también han inspirado grandes cómics. Repasamos un puñado de ejemplos de ello.

 
Patria - Fernando Aramburu.


Grandes novelas que ahora ya son grandes cómics


No has sido impermeable al éxito de un libro como “Patria”, de Fernando Aramburu, una novela que se atreve a dar una visión del pasado conflicto independentista en Euskadi realmente poliédrica que da voz a todas las partes implicadas. Buenas noticias, la versión en cómic de Toni Fejzula recoge la esencia de esta dura historia de madres cuyas vidas están entrelazadas por el dolor con un dibujo que sintetiza la amargura la desazón y lo difícil del perdón de sus protagonistas, donde el color es un personaje más que ayuda a recrear la atmosfera que Aramburu ya bordó con sus palabras y le da una dimensión visual inédita.


Impacto que también obtiene José Pablo García al plasmar en imágenes la humanidad que destila “Soldados de Salamina”, la novela documental de Javier Cercas que le colocó definitivamente en el panteón de los grandes de las letras españolas, y que en su versión en cómic (que toma como inspiración algunas escenas de la lograda adaptación cinematográfica de David Trueba) sigue funcionando como la gran historia de la Guerra Civil Española que es.

Y si eres seguidor de lo que se puede considerar la nueva novela negra ibérica, la adaptación que llevó a cabo Ernest Sala de la “Trilogía del Baztán” de Dolores Redondo (ya sabes, la que empezó con “El guardián invisible”, y siguió con “Legado en los huesos” y “Ofrenda a la tormenta”), cobra una nueva fuerza en su versión en blanco y negro, tal vez captando mejor el lirismo mitológico de las novelas originales, haciendo todavía más patente el buen trabajo en el dibujo de Sala, mejorando, si es posible, su correspondiente versión en color. Cosas de la monocromía comiquera.


Farenheit 451

Ineludibles de la ciencia-ficción y la fantasía, en viñetas


La ciencia-ficción y la fantasía son géneros que podrían parecer ideales, y al mismo tiempo un gran reto, para vivir una segunda edad dorada en el mundo de las viñetas. El riesgo de no ser capaces de plasmar en imágenes lo que muchos lectores han imaginado de 1.001 maneras diferentes no ha frenado a este puñado de autores, cuyo segundo nombre es “intrépido”, en este cometido.


Albert Monteys demuestra ser uno de los grandes comiqueros de nuestro país al adaptar el clásico “Matadero Cinco o La cruzada de los niños”, respetando el original y aportando su visión en una afortunada armonía que permite una nueva lectura de la obra maestra de Kurt Vonnegut y una revisión eminentemente visual que le sienta pero que muy bien.


Pilares de la distopía literaria como “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury o el eterno “1984” de George Orwell, perpetrados con oficio por Tim Hamilton y Fido Nesti, respectivamente, demuestran que las buenas ideas funcionan en todos los medios y que el cómic además le otorga una dimensión visual y temporal a la que no llega ni el cine (con sus tiempos marcados por la lógica temporal de sucesión de acontecimientos, frente a la libertad del lector de dedicarle a cada viñeta simple y llanamente el tiempo que le venga en gana).


Dune” arrastra sus arenas en una adaptación escrita por el propio Brian Herbert, hijo del autor original Frank Herbert, y Kevin J. Anderson, otro reconocido autor de ciencia-ficción. El resultado es puro oficio al servicio de Arrakis y un ejercicio de condensación digno de reseñar, frente a la densidad sin remordimientos de la novela original.


Y si antes fue “El Hobbit”, con guion de Chuck Dixon y el dibujo de inspiración clásica de David Wenzel, adaptando una obra cuyas posibilidades narrativas visuales eran casi infinitas ya sólo por su propia naturaleza, no podía ser menos la gran saga de fantasía heredera del tronco de Tolkien, la “Canción de hielo y fuego”, del bueno (y no tan disciplinado escribiendo, a juzgar lo que está tardando en rematar la continuación de “Danza de Dragones”) George RR Martin que, tras su paso por la caja tonta con semejante éxito, pudo vivir una tercera juventud de su novela-río sin fin, con un dibujo cuyo atractivo supera con holgura las posibles reticencias atribuidas a su versión televisiva.


Prólogo de La Iliada. Novela Gráfica.


Ni Marvel o el Manga se libran: Clásicos para todos los gustos


Y es que ni la todopoderosa Marvel, ni un cómic tan, en principio, alejado como el manga, pueden resistirse al influjo de los clásicos de la literatura de todos los tiempos. A finales de los años setenta, Roy Thomas, el guionista que consiguió reclutar a Conan el Cimmerio para las filas de la Casa de las Ideas, emprendió una serie de adaptaciones de clásicos de la literatura para demostrar que los cómics también pueden ser un excelente vehículo para iniciarse en la lectura de los clásicos. “La Ilíada” y “La odisea” parecían obvios, por su gusto por las historias épicas de espadas y armaduras, pero después vinieron a lo largo de los años otros imperecederos como “Los tres mosqueteros”, “La isla del tesoro”, e incluso “Emma”, de Jane Austin, ya con otros autores tomando el relevo literario.


En el caso del manga, estaba claro que tan prolífica industria no podía dejar de lado semejante cantera de fascinantes historias relativamente desconocidas para el público nipón, y no han sido pocas las adaptaciones que han llevado a cabo, y lo que podría resultar más llamativo, con una gran fidelidad y una capacidad de síntesis realmente encomiable.


Actualmente, Norma está recuperando muchas de esas adaptaciones, entre las que podemos encontrar “El Conde de Montecristo”, “Drácula”, “Grandes Esperanzas”, “Ana de las Tejas Verdes” (una de las historias occidentales que más a permeabilizado en su acervo cultural, curiosamente) o casi todas las obras más importantes de Jane Austin.


Por otro lado, la editorial especializada en filosofía y pensamiento La otra H va más allá y ha estado editando en nuestro país las adaptaciones al manga de clásicos de la filosofía, en un principio tan improbables siquiera llevarlos al cómic, como pueden ser “El Capital” de Marx, “El discurso del Método” de Descartes, “El Arte de la guerra” de Sun Tzu, las obras de Friedrich Nietzsche, “En busca del tiempo perdido” de Proust… En fin, pequeñas adaptaciones sintéticas (en este caso, son bastante resumidas), que realmente son un buen aperitivo para invitar a adentrarse en obras que de otro modo podrían resultar más áridas para las nuevas (y no tan nuevas) generaciones.


El caso de la ballena blanca y el primer hombre artificial


Para terminar, lo que podría ser un caso práctico en caso de ser este un amago de estudio teórico. Dos de las obras totémicas de la literatura de todos los tiempos (anglosajona, todo hay que decirlo), que más veces han sido llevadas al cómic, como son “Moby Dick”, de Herman Melville, y “Frankenstein, o el Moderno Prometeo”, de Mary Shelley.


En el caso de la persecución de la ballena blanca, desde el mismo Roy Thomas en Marvel, pasando por autores europeos tan reconocidos como Chaboute o Olivier Jouvray, y más reciente Bill Sienkiewicz, no han podido resistirse a la subyugante obsesión del capitán Ahab por dar caza al fruto de sus miedos más profundos. Y por supuesto, con su correspondiente versión en manga.


Como en manga también revive la criatura que con fragmentos de cadáveres reanimó el inquieto estudiante de medicina Víctor Frankenstein y su nula resignación ante la idea de la inevitable muerte. Incluso una de las veces de la mano de Junj Ito, tal vez el mangaka especializado en terror más importante del momento. Más generalista, cabe destacar la versión de Bernie Wrightson, un clásico del cómic dibujando un clásico de la literatura. Y no podemos terminar sin mencionar su alineación, al menos la del monstruo per se, al grupo de monstruos de DC Comics, como agente de SHADE, aunque casi parezca más un trasunto de Hulk con costuras que un renacido gótico. Pero seguro que sólo por eso más de un curioso se ha acercado a la que se considera una de las primeras novelas de ciencia ficción conceptual escritas. Y sólo por eso ya merece la pena.

 

 

David Romera (Fnac.es)

Etiquetas: novela gráfica
Tu valoración : Je détesteJe n'aime pasCa vaJ'aimeJ'adore