Recomendaciones | Gaming Próximos lanzamientos de videojuegos: lo más esperado del año
Por Cultura Fnacel 23/01/2025
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FromSoftware, la desarrolladora japonesa que ha hecho que millones de gamers en todo el mundo se obsesionen con sus soulslike, lanza el 30 de mayo de 2025 un nuevo juego del universo Elden Ring para PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series y PC. Nightreign cuenta con una edición estándar y otra coleccionista en formato steelbook, cargada de contenidos extras, como el soundtrack original, un libro de arte en tapa dura y una fantástica estatua del azote de la noche Sylvestre.
No se trata de un DLC. Hidetaka Miyazaki ya explicó que Shadow of the Erdtree sería el único DLC que tendría Elden Ring, algo de lo que ningún jugador podría quejarse, puesto que se trata, sin duda, de una de las ampliaciones más logradas y monstruosas (por su tamaño) de la historia del medio. Es algo muy distinto.
En cierta manera podemos ver Nightreign como un merecido autohomenaje de FromSoftware (incluso aparecen algunos adversarios clásicos de Dark Souls). Uno de los colaboradores más cercanos de Miyazaki, Junya Ishizaki, tuvo una idea muy extraña y desafiante: un juego cooperativo al estilo battle royale, en el que equipos de tres jugadores juegan minipartidas de entre 35 a 45 minutos con una rutina de roguelike que se vuelve tremendamente adictiva. Esto es así porque cada vez que empiezas el juego, las circunstancias y amenazas a las que os enfrentaréis serán distintas.
Tendremos que elegir a nuestro protagonista ente ocho personajes predifinidos, con habilidades y ataques únicos. El objetivo es sobrevivir durante tres días, con sus respectivas noches, cada una de las cuales finaliza con un enfrentamiento contra un jefe menor. Durante ese periodo debéis prepararos para un enfrentamiento final con un jefe poderoso.
El resultado final no tiene la abismal ambición de los grandes títulos procedentes de la factoría de Hidetaka Miyazaki. Pero es un videojuego divertidísimo y todo un regalo para sus fans.
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A estas alturas del siglo XXI, sabemos que un juego sea largo e incluya un “mundo abierto” amplísimo no lo convierte automáticamente en un título destacable. Tampoco que tenga un gran nivel gráfico o una banda sonora con un nivel muy alto. Y, ni mucho menos, que tengan una dificultad y una exigencia muy elevada, como suele ocurrir con los juegos diseñados por Hidetaka Miyazaki. Hace falta algo más o, quizás una combinación de todos estos factores, más un rigor obsesivo en la construcción del mundo de ficción que alberga.
Eso es justo lo que ofrecen los soulslike que ha creado FromSoftware: mundos enormes, con escenarios –bosques, montañas, colinas, desiertos helados, pantanos, mazmorras, palacios– cargados de detalles enormemente creativos. Los gigantescos e intrincados mapas de estos juegos rebosan secretos. No sólo objetos o enemigos ocultos, como suele ser habitual, sino territorios completos por explorar. Estos desvíos pueden parecer, pero nunca son azarosos. Los juegos de Miyazaki (el “otro gran Miyazaki” de Japón) están estructurados de una manera tan precisa que la experiencia que adquieras en un paraje remoto al que has acabado por simple vagabundeo o el azar se convertir en algo vital, capaz de modificar toda tu perspectiva, mucho más adelante. Los soulslike de Miyazaki exigen paciencia y temple; ir mejorando poco a poco las habilidades y las armas de tu protagonista, explorar y planear su estrategia. El efecto es diabólicamente adictivo.
Miyazaki no creó FromSoftware. La empresa se había fundado en 1986; y, por lo tanto, tenía casi dos décadas cuando se integró en ella. Sin embargo, hasta entonces había sido un desarrollador cuyos limitados éxitos no habían llegados más allá del mercado japonés. En ese sentido, no es comparable con la relación de décadas de Hideo Kojima y Konami, que ya era un gigante del medio antes de su llegada.
Miyazaki había nacido en la prefectura de Shizuoka, a 160 kilómetros de Tokio, en una familia muy humilde. Según ha relatado, era un ávido lector desde su infancia, un niño que prefería quedarse en casa leyendo en lugar de salir a jugar con otros niños de su edad. Pero sus progenitores no podían permitirse comprarle todos los mangas y libros que quería, así que al final dependía de la biblioteca del barrio. Le fascinaba en especial la fantasía, el terror y la ciencia ficción, sobre todo autores como Lovecraft y Tolkien. Como encontró algunos libros en inglés se esforzó en aprender ese idioma. Como a veces las descripciones de estos autores eran un reto demasiado difícil para sus conocimientos infantiles de ese idioma, se trataba de imaginar lo que ocurría. Según ha explicado en alguna de sus raras entrevistas, esto hizo que se desarrollara su imaginación y que, en cierta forma, creara las historias con sus escritores favoritos.
Pensó en convertirse él mismo en escritor, pero dudaba de su talento, así que estudió Ciencias Sociales en la universidad. Acabó trabajando en el departamento de cuentas de la división japonesa de la multinacional Oracle. Todo cambió cuando tenía veintinueve años. Nunca había sido un gamer y, en general, el mundo de los videojuegos no le interesaba. Pero un antiguo amigo de su época de estudiante le animó para jugar a uno de los primeros títulos indies de culto del siglo XXI, Ico, que acababa de salir para PlayStation 2. Se trataba de un cuento de hadas oscuro en el que debes ayudar a una niña huérfana por las escarpadas murallas de un castillo, perseguida por los esbirros de una reina malvada. Los toques artísticos y el innovador diseño lo dejaron perplejo y embelesado; por primera vez se dio cuenta de que tras un juego podría haber un auténtico autor.
Elden Ring: Nightreign, el esperado juego de From Software para PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series y PC sale a la venta en España el próximo 30 de mayo de 2025. En Fnac ya puedes reservarlo en dos diferentes ediciones, la normal y la Collector's Edition, que incluye:

Se decidió a buscar trabajo en la industria del gaming. La mayoría de las empresas le rechazaron; era demasiado mayor para que lo contrataran como junior, incluso con un sueldo reducido. FromSoftware lo aceptó. En 2004, tras un periodo de aprendizaje, empezó a trabajar como programador. En ese momento se enteró de que el estudio tenía un problema con un juego para PlayStation 3 llamado Demon´s Soul, un juego de rol de acción y fantasía. El proyecto estaba estancado y los responsables no parecían ser capaces de crear un título mínimamente atractivo. “Pensé que, si podía encontrar una forma de tomar el control del juego, podría convertirlo en lo que quisiera. Lo mejor de todo es que, si mis ideas fracasaban, a nadie le importaría: ya era un fracaso”, declaró más tarde.
Muy pronto Miyazaki era el director del juego y “lo cambió prácticamente todo”. Tuvo un equipo pequeño y un presupuesto reducido, pero en 2009 se presentó en el Tokyo Game Show. Al principio, pasó discretamente desapercibido. Pero un grupo de jugadores se engancharon a sus complejas mecánicas, sus elaborados sistemas de armaduras y armas y su mitología. También tenía una característica única: los jugadores podían dejarse mensajes entre ellos en el mundo del juego, garabateados en el suelo y las paredes. Podían advertir de peligros cercanos o incluso engañar a los que vinieran después. Ahora ya se trata de algo habitual, pero entonces resultaba revolucionario. Se creó una gran comunidad en la que los jugadores discutían entre sí y compartían sus experiencias. Se convirtió en un éxito de ventas y -todo un logro para la FromSoftware de entonces- también se editó en Europa y Estados Unidos.
Para su siguiente proyecto, Miyazaki contó con muchos más medios y una auténtica carta blanca. El resultado fue la trilogía Dark Souls, una fantasía oscura de ambientación medieval que combinaba a la perfección a Tolkien y Lovecraft. El jugador tenía que avanzar por un mundo implacablemente hostil, plagado de dragones, espectros, demonios y otras muchas entidades monstruosas. La narrativa era deliberadamente minimalista, algo que se convirtió en uno de los sellos de autoría de Miyazaki. No había grandes cinemáticas, sino que la historia se iba desvelando poco a poco a través textos, diálogos entre los personajes y el propio diseño del universo del juego. Los tres Dark Souls fueron grandes éxitos de ventas. En 2014, cuando llevaba sólo diez años en la empresa, Miyazaki fue ascendido al cargo de presidente de FromSoftware, algo realmente extraordinario en Japón, donde el respeto a la jerarquía es poco menos que una religión.
Bloodborne fue el primer juego de FromSoftware que vendió más de un millón de copias. También superó, en muchos aspectos, todo lo que se había visto antes. El escenario, una ciudad en ruinas y devastada por una misteriosa plaga llamada Yharnam, combinaba la arquitectura victoriana y la tecnología steampunk. La atmósfera era casi constantemente de pesadilla, llena de criaturas terroríficas y presagios ominosos, y la dificultad era tan alta que podría ser exasperante si el resto de los elementos del juego no hubieran sido tan fascinantes.
Sekiro traslada las habituales ambientaciones de fantasía oscura de Miyazaki al Japón feudal. De hecho, nuestro protagonista es un shinobi llamado Wolf, un guiño evidente a una obra maestra del manga como es El lobo solitario y su cachorro de Kazuo Koike y Goseki Kojima. En este caso, la mayoría de los oponentes son humanos, ninjas, samuráis y espadachines de la época, pero eso no reducía la dificultad.
En esta época se comenzó a motejar estos juegos con el apelativo peyorativo “masocore” (una palabra compuesta por "masochism" y "hardcore"), para definir juegos con mecánicas complejas y dificultades muy altas, lo que obliga a los atribulados gamers a un infinito “ensayo y error” para lograr avanzar. Esta es una definición probablemente injusta de los placeres que se obtienen superando los retos que te plantean los títulos de FromSoftware, pero como toda caricatura, tiene su parte de verdad. Un jugador con sentido del humor definió irónicamente Sekiro como “un juego creado por sádicos para disfrute de masoquistas”.
En lo que sí destacaba era en que era el juego más rápido y ágil de FromSoftware hasta la fecha, como no podía ser menos tratándose de uno que tiene un maestro del ninjutsu como protagonista.
El universo de Elden Ring es la última creación hasta la fecha de Hidetaka Miyazaki y, sin duda, el más espectacular. En esta ocasión, contó con un colaborador de lujo, el creador de Juego de Tronos, George R. R. Martin, quien ideó la historia inicial. Elden Ring es algo más “acogedor”, en parte por su majestuosa amplitud. Si cuando controlas al protagonista, el Sinluz, te encuentras ante un oponente demasiado amenazador, siempre puedes optar por ir a otra parte, siempre hay una nueva ciudad en ruinas, o pasadizo oculto, o mina subterránea que explorar. El arsenal disponible es casi infinito, y además puedes recolectar lo necesario para forjar nuevas armas.
Elden Ring un juego que lleva la esencia de los soulslike a la perfección, puesto que compensa la paciencia y el aprendizaje del jugador. Treinta millones de copias vendidas en todo el planeta prueban que esta ambición fue más que bien recibida. Con Nightreign y Shadow of the Erdtree se ha probado que se podía mejorar lo que ya parecía inmejorable. Ahora sólo queda preguntarse: ¿qué será lo siguiente? ¿El largamente esperado Bloodborne 2? ¿Algo totalmente nuevo? Sólo queda cruzar los dedos y esperar.
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