Biografía Stanley Kubrick

Biografía de Stanley Kubrick  Stanley Kubrick (26 de julio de 1928, Nueva York, Estados Unidos - 7 de marzo de 1999, Saint Albans, Gran Bretaña) fue un cineasta norteamericano.Kubrick es una de las personalidades más enigmáticas y reverenciadas del séptimo arte. De carácter ferozmente introspectivo y perfeccionista, fue capaz de rodar...
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Biografía de Stanley Kubrick

 

 

Stanley Kubrick (26 de julio de 1928, Nueva York, Estados Unidos - 7 de marzo de 1999, Saint Albans, Gran Bretaña) fue un cineasta norteamericano.

Kubrick es una de las personalidades más enigmáticas y reverenciadas del séptimo arte. De carácter ferozmente introspectivo y perfeccionista, fue capaz de rodar una serie de películas míticas que marcaron varios géneros cinematográficos, manteniendo durante casi su carrera una independencia casi total respecto a los estudios que lo contrataban, gracias a su creciente prestigio.

El cine de Kubrick tiene unas señas autorales muy marcadas. Por ejemplo, prefería adaptar obras literarias a los guiones originales. Como le explicó a dramaturga Diane Johnson, con la que coescribió el guion de El Resplandor, intentaba elegir novelas que fueran muy buenas, pero no obras maestras, “para que pudiera mejorarlas” (según él, la única excepción fue la Lolita de Nabokov). También le gustaba introducir secuencias misteriosas y alegorías en sus cintas, ya que Kubrick pensaba que un público inteligente disfrutaba con las películas que le hacían reflexionar.

Kubrick se hizo famoso, sobre todo en el tramo final de su carrera, por sus rodajes meticulosos, que llevaba a cabo con un equipo mínimo, y por el modo que imponía a sus actores repetir continuamente las tomas hasta que se sentía satisfecho. Era un gran melómano, y a partir de 2001. Una Odisea del Espacio optó por seleccionar piezas de música clásica y contemporánea, en lugar de bandas sonoras originales, hasta el punto de que se le atribuye haber hecho famoso en occidente al gran compositor polaco Krzysztof Penderecki, uno de sus favoritos.

Kubrick nació en Manhattan, en una familia judía acomodada, cuyos antepasados provenían de Polonia, Rumanía y Austria. Su padre era un médico de éxito. Tenía una hermana pequeña. Sus progenitores no le dieron una educación religiosa, ya que preferían que fuera algo que decidiera cuando llegara a la adultez. Kubrick, durante toda su vida, se consideró ateo y pensaba que el arte es la única forma de inmortalidad que pueden alcanzar los seres humanos.

En los test de inteligencia de la escuela a la que asistió en el Bronx, se detectó que tenía un coeficiente intelectual muy alto, pero él no se mostró muy interesado por los estudios. Prefería leer y, sobre todo, jugar al ajedrez, deporte del que era un absoluto fanático (llegó a disputar un buen número de torneos en su juventud). Más tarde, atribuiría al ajedrez la “paciencia y disciplina” que le habían ayudado en su carrera.

A los trece años, su padre le regaló una cámara de fotos. Pronto se transformó en su principal pasión, montó un cuarto oscuro en su propia habitación y, desde entonces, se dedicó a vagabundear por las calles de la ciudad para buscar cosas interesantes que fotografiar.

En secundaria, sus calificaciones eran tan malas que le impidieron acceder a la universidad, lo que fue una gran decepción para sus padres. Kubrick prácticamente había abandonado las aulas, y pasaba todo el tiempo en las bibliotecas públicas de Nueva York, jugando al ajedrez y haciendo fotografías. En 1945, con diecisiete años, logró vender a la agencia Look su primera fotografía; y al año siguiente, fue aceptado como aprendiz. Allí reconocieron inmediatamente su talento para contar historias con imágenes, y no tardaron en integrarlo como fotógrafo en la plantilla a tiempo completo; también lo enviaron a cubrir distintos eventos por todo Estados Unidos e, incluso, a Europa.

En muy pocos años, a pesar de su juventud,  Kubrick era un fotógrafo muy apreciado, y publicó varios libros de fotografías como  Prizefighter (1949), en torno al mundo del boxeo. Eso le permitió independizarse, y casarse en 1948 con su novia Tova Metz. Cada vez estaba más interesado en el mundo del cine, y solía frecuentar la sala de proyecciones del Museo de Arte Moderno de Nueva York, donde emitían películas europeas y asiáticas. Empezó a leer ávidamente sobre cine, y compró o alquiló el material necesario para rodar sus primeros cortometrajes.

La primera película de Kubrick fue Fear and Desire (1953), una película bélica que rodó de manera independiente, gracias al dinero que recaudó entre familiares y amigos. Logró que una productora la adquiriera y estrenara, pero pasó desapercibida para el público. No obstante, varios críticos escribieron con admiración sobre el talento visual del joven cineasta. Kubrick no había quedado nada satisfecho y, durante toda su vida, trató de eliminar las copias de Fear and Desire en circulación.

A continuación, rodó una película de cine negro de bajo presupuesto, Killer's Kiss (1955). Pero su confirmación llegaría con su tercera película, también de cine negro y rodada con muy poco dinero, Atraco Perfecto (1956), que se considera su primera obra maestra y, en general, una de las cumbres del género. Los críticos lo alabaron de nuevo, y hubo quien llegó a compararlo con Orson Welles.

La positiva recepción de Atraco Perfecto influyó para que United Artists produjera su siguiente película, la primera para un gran estudio, Senderos de gloria (1957), una impresionante fábula antimilitarista. Después de un periodo, en el que estuvo trabajando con Marlon Brando con la idea de realizar un western, en el que no acabaron poniéndose de acuerdo (finalmente Brando lo dirigió, además de protagonizarlo, con el título de El rostro impenetrable), Kirk Douglas, la estrella de Senderos de gloria se puso en contacto con él.

Douglas protagonizaba, además de producir, Espartaco (1960) y había decidido despedir a Anthony Mann, que había sido el primer director contratado, cuando estaba a punto de comenzar su aparatoso rodaje en España. Kubrick, que en ese momento, sólo tenía 31 años, se puso al frente de la que era la producción más cara de la historia de Hollywood, con un interminable reparto de estrellas y para la que había contratada, por ejemplo, nada menos que 8000 extras.

El rodaje estuvo marcado por las disputas entre Kubrick y Douglas por el control creativo (nunca volvieron a trabajar juntos), pero el resultado fue una de las películas más bellas, épicas y emotivas jamás estrenadas, un enorme éxito de taquilla y seis nominaciones a los Oscars, de los que ganó cuatro.

A partir de ese momento, Kubrick abandonaría Estados Unidos y pasaría las siguientes cuatro décadas de su vida en Inglaterra. Firmó un contrato con Warner Bros, que le otorgaba un control total de sus películas y, en la práctica, la posibilidad de realizar cualquier cinta que le interesara, siempre que no se excediera del presupuesto (después de Espartaco, Kubrick tendió a rodar con equipos pequeños, con un número de colaboradores reducido en los que pudiera depositar su confianza plenamente).

El primer resultado de su conquistada independencia fue la escandalosa Lolita (1962). A esta le siguió la sátira de la Guerra Fría ¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú (1965). Después llegó la que para muchos es la película de ciencia-ficción más importante de la historia del cine, 2001. Una odisea del espacio (1968). Curiosamente, sería la única película por la que Kubrick ganaría un Oscar, por sus innovadores efectos especiales, cuyo desarrollo supervisó personalmente.

Tras esta llegó la polémica La naranja mecánica (1971). Fue nominada a cuatro Oscars: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión y Mejor Montaje. No obtuvo ninguno. El gran ganador de aquel año, William Friedkin, gracias a The French Connection, comentó en la rueda de prensa que creía que había sido una injusticia. “Creo que Stanley Kubrick es el mejor cineasta estadounidense de este año. De hecho, no solo de este año. Es el mejor y punto.”

A continuación, llegó Barry Lyndon (1975). Se trataba de una película de época en la que Kubrick aprovechó gran parte del material que había reunido para su proyecto de un biopic de Napoleón. La reconstrucción histórica fue abrumadora, así como el uso de técnicas visuales de vanguardia de ese momento para otorgar a las imágenes un aspecto que recuerda a las pinturas del siglo XVIII. Fue, no obstante, un gran fracaso de taquilla. Actualmente, se la considera una de las cimas de su obra. El prestigioso crítico Roger Ebert se refirió a ella como "una de las películas más bellas jamás realizadas... sin duda, en cada fotograma, una película de Kubrick: técnicamente asombrosa, emocionalmente distante, despiadada en sus dudas sobre la bondad humana".

Kubrick decidió realizar una película más comercial, para compensar al estudio por el dinero que habían perdido con Barry Lyndon, y se fijó en la novela El resplandor, de Stephen King. Confío a un amigo que deseaba "hacer la película más aterradora del mundo, con una serie de episodios que jugaría con los miedos de pesadilla del público".  Tras su estreno, en 1980, se convirtió en un clásico instantáneo del género.

Tras El resplandor, gracias a una recomendación de su amigo John Le Carre, Kubrick leyó Despachos de guerra, el libro que reunía las crónicas sobre la Guerra de Vietnam de Michael Herr, que ya había colaborado con Coppola en Apocalypse Now. También adquirió los derechos de la novela autobiográfica del excombatiente Gustav Hasford, The Short-Timers. Inspirándose en ambas obras, escribió el guion de La chaqueta metálica (1957).

Hubo una larga década de silencio, hasta Eyes Wide Shut (1999), protagonizada por Tom Cruise y Nicole Kidman como una pareja de Manhattan que se embarcan en una extraña odisea psicosexual, inspirada en la novela Traumnovelle (Relato soñado) de Arthur Schnitzler.

No obstante, no llegó a ver su estreno, ya que falleció repentinamente con solo setenta años. Murió apaciblemente, mientras dormía, de un infarto. Se le enterró, siguiendo sus deseos, bajo un árbol cercano a su hogar.

Kubrick se casó tres veces. Primero con la dibujante Toba Metz. Entre 1948 y 1951; luego con la diseñadora teatral Ruth Sobotka, entre 1952 y 1957; y por último, con la que sería su pareja durante la mayor parte su vida, la actriz alemana Christiane Harlan, a la que conoció en el rodaje de Senderos de gloria y con la que permaneció hasta su muerte.

Harlan había estudiado Bellas Artes y colaboró con su esposo en el diseño artístico de sus películas. Kubrick adoptó a la hija que ya tenía Christiane, Khaterina, y tuvieron otras dos hijas propias, Anya Renata y Vivian Vanessa.  La pareja se instaló en el Reino Unido en 1961, y prácticamente Kubrick no dejaría las Islas Británicas en los siguientes cuarenta años, ya que fue desarrollando fobia a volar.

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Curiosidades sobre Kubrick

¿Qué películas no llegó a rodar Kubrick?

Los dos proyectos más famosos no realizados de Kubrick fueron su biopic de Napoleón, para el que no logró financiación, e Inteligencia Artificial, del que se encargó su amigo Steven Spielberg. También trabajó durante varios años en realizar una película sobre el Holocausto, que acabó dejando tras considerar que La lista de Schindler (1993) era la película definitiva sobre ese hecho histórico.

Además, estuvo en conversaciones con el novelista Terry Southern, con el que había trabajado en ¿Teléfono Rojo?... con la idea de realizar una película pornográfica que fuera, al mismo tiempo, una obra artística de primer nivel. También se planteó adaptar El péndulo de Foucault de Umberto Eco, pero el autor le negó los derechos. Otro proyecto irrealizado célebre fue una adaptación de El Señor de los Anillos Tolkien protagonizada por los Beatles.

Se conservan en los archivos de Kubrick un guion casi finalizado de Kubrick adaptando la novela Ardiente Secreto de Stefan Zweig, otro sobre el relato de ciencia-fición acerca de una invasión extraterrestre Shadow on the sun de Gavin Blakeney y Lunatic at Large, un guion de cine negro coescrito con el novelista Jim Thompson, con el que había escrito Atraco Perfecto.

¿Cuáles eran las películas favoritas de Kubrick?

-I Vitelloni – Federico Fellini, 1953.

-Las fresas salvajes – Ingmar Bergman, 1957.

-Citizen Kane – Orson Welles, 1941.

-The Treasure of the Sierra Madre – John Huston, 1948.

-City Lights – Charlie Chaplin, 1931.

-Henry V – Laurence Olivier, 1944.

-La Notte – Michelangelo Antonioni, 1961.

-The Bank Dick – Edward F. Cline, Ralph Ceder, 1940.

-Roxie Hart – William A. Wellman, 1942.

-Hell’s Angels – Howard Hughes, James Whale, Edmund Goulding, 1930.

¿Cuál era el director favorito de Stanley Kubrick?

Kubrick sentía una gran admiración por Ingmar Bergman y Akira Kurosawa, a los que consideraba probablemente los dos cineastas más importantes de la historia. Sobre este último, se cuenta la anécdota de que, a mediados de los ochenta, Kubrick recibió una carta personal de Kurosawa en la que este elogiaba su trabajo. La viuda de Kubrick relató que solía decir que esa carta era mucho más importante para él que ganar cualquier Oscar, y que tardó diez meses en contestarle, porque no era capaz de encontrar la fórmula adecuada para expresar sus sentimientos.

 

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